Sean todos bienvenidos a esta pequeña pero maravillosa ciudad situada en el centro de los Países Bajos y a menos de una hora de uno de los lugares más emblemáticos y conocidos del mundo como es Ámsterdam. Utrecht es realmente acogedor y desde el primer día te hace sentir como un habitante más. Joven, dinámica, diversa, ... podríamos estar poniendo adjetivos hasta mañana describiendo todo lo que alberga cada rincón, calle o avenida de esta ciudad.
Sorprende la cantidad de vida que hay en la calle, a cualquier hora del día y cualquier día de la semana. Siempre hay alguien con quien encontrarte, una terraza donde sentarte, un parque por el que pasear... Utrecht está lleno de jóvenes universitarios, de gente abierta y de un ambiente muy internacional. Personas de todas partes del mundo confluyen por las calles haciendo un bonito contraste entre el centro histórico, los canales o barrios residenciales. Además, todo el mundo habla inglés, lo que facilita un montón la comunicación con cualquier persona.
En un sólo día, uno puede visitar las numerosas iglesias de siglos pasados, subir a la cima de la "Torre Dom", pasear por los canales, montar en bici, ir de compras, cenar en los restaurantes que hay por el centro y luego tomarse unas copas en un pub de la plaza Neude o, también, rematar la noche en alguna discoteca donde el ambiente y el buen rollo están asegurados.
Habrá mucho tiempo para adentrarnos y explorar todas estas cosas, aunque lo primero es saber cómo llegar:

Desde España, la forma más rápida y sencilla es por avión. Utrecht no tiene aeropuerto, pero eso no supone ningún problema mayor. Tanto aerolíneas regulares como de bajo coste, ofrecen vuelos a Ámsterdam e incluso a Eindhoven. Desde ambos aeropuertos, podemos coger todo tipo de transporte para llegar al mismo centro de Utrecht.
Desde Ámsterdam-Schiphol: El aeropuerto de Ámsterdam es uno de los más transitados de Europa y, en consecuencia, cuenta con excelentes conexiones con el resto del país. En el mismo aeropuerto hay una estación de tren para poder viajar a cualquier parte de Holanda e incluso a Bélgica o Alemania. El
ticket se compra en unas taquillas próximas a los andenes (foto arriba) situadas en la "Schiphol Plaza" del aeropuerto. Los trenes pasan con mucha frecuencia y llegar a Utrecht no llevará más de media hora. La parada en la que bajarse: "Utrecht Centraal".
Desde Eindhoven: Otra posibilidad, aunque un poco más pesada por tener demasiados transbordos, es volar hasta el aeropuerto de Eindhoven. Desde ahí no hay una conexión directa para Utrecht. Hay que coger un
autobús hasta la estción central de Eindhoven y de ahí un tren hasta Utrecht. Pese a dar un poco más de vuelta, no deja de ser otra posibilidad. La parada final vuelve a ser la misma: "Utrecht Centraal".
Una vez llegados a Utrecht, la propia estación cuenta en la planta baja con un intercambiador de autobuses a cualquier punto de la ciudad o a pueblos del extrarradio (Zeist, Nieuwegein, Ijsselstein, etc.) y dos líneas de tranvía que sólo recorren el sur de la ciudad. El billete sencillo varía en el día de la semana desde 1.80€ hasta 2.60€. También hay un bono de 15 zonas por unos 7.70€ y tarjeta de transportes mensual por 70€. Una última opción para llegar hasta nuestro alojamiento es también el taxi. Una vez hayamos descargado todo, lo imprescindible es alquilar una bicicleta y unirse a las miles que recorren cada día la ciudad. Como todas las cosas en Utrecht, es algo que no se puede dejar de experimentar. Todo aquí, por pequeño que sea, merece y mucho la pena.