jueves, 3 de noviembre de 2011

Qué visitar en Holanda (II): La Haya

Skyline de La Haya. Se puede ver nada más salir de la Estación Central.
Si hay una ciudad que merezca la pena visitar en cualquier visita que hagamos a Holanda, esa es La Haya. Es la capital administrativa del país, en la cual se encuentran el parlamento, la residencia de la reina, los ministerios y la gran mayoría de embajadas en Holanda.

Desde Utrecht llegar es muy sencillo. El medio de transporte a utilizar es el tren, ya que las conexiones son muy buenas dentro de todo el país y los trayectos no tienden a ser muy largos. De hecho, no hay vuelos nacionales dentro de Holanda ya que no salen rentables debido a la cercanía de todas las ciudades y a la comodidad del tren. El billete de ida y vuelta en el día a la estación central de La Haya cuesta casi 20€. Aunque pueda parecer un poco caro, al final compensa bastante. Tras 40 minutos de recorrido y una breve parada intermedia en en la estación de Gouda, llegamos a la tercer ciuadad más grande de los Países Bajos.

Pasear por las calles y sobre todo por el centro histórico es muy parecido a hacerlo por Utrecht. Es el mismo sistema de calles, aceras adoquinadas, carriles bici, etc. Tiene algún toque de Ámsterdam, sobre todo los tranvías que van por la calzada y que pasan entre los peatones, las motos y los coches. A diferencia de Utrecht, el centro de la ciudad está más disperso y es algo más extenso. La ciudad se puede ver en un día perfectamente, siempre y cuando hagamos una serie de paradas obligatorias en nuestro tour por La Haya.

Lago Hofvijver, con el Parlamento Holandés de fondo.
La plaza Plein destaca por ser acogedora y estar bastante llena de vida durante todo el día. Es muy recomendable hacer una parada allí para comer (a ser posible en una terraza si el tiempo acompaña) o por la tarde a tomarse una cerveza o un café. Pese a que los precios son de "zona turística", es un buen modo de ver el buen ambiente del centro de la ciudad. Como en todo Holanda, hay restaurantes de todo tipo y de numerosos países, ya que la comida en este país no destaca ni mucho menos (sólo se salvan las galletas stroopwafles). Continuando nuestro paseo por La Haya, debemos visitar el Parlamento holandés. Quizás uno se imagine un edificio moderno y con coches oficiales en la puerta. Pues nada de eso. La gente puede entrar a  pasear por los patios interiores y hacerse fotos dentro. Hay también una pequeña iglesia en el patio interior. Una vez salgamos del parlamento, es imprescindible hacerse una foto al lado del lago Hofvijer y con el parlamento detrás. Se dice que es una de las postales o fotos típicas que hay que hacerse "obligatoriamente".

Las principales ciudades de Holanda a escala reducida
en el parque Madurodam.
Otros dos puntos de interés en la visita de un día a La Haya es la residencia de la reina Beatriz I de Holanda. La fachada es de color blanco y tiene dos puestos de cambio de guardia en la entrada. Una típica foto bastará para dar por visitado este punto. Tampoco puede faltar visitar Madurodam, o un parque en el que se representa toda Holanda en miniatura. La entrada por persona son 14€ y se tarda unas dos horas en recorrer, pero merece bastante la pena. El útlimo punto de interés destacable es el Palacio de la Paz o, lo que es lo mismo, el Tribunal de Justicia Internacional de La Haya. El edificio sólo se puede ver desde la verja, pero aún así los turistas aprovechan para hacerse fotos. No es el típico edificio institucional de alto nivel, sino que parece más un castillo medieval, rodeado de unos enormes jardines verdes. A unos 20 metros de la entrada, está la llama de la paz que representa la paz mundial. Alrededor de la vitrina en la que se encuentra la llama, hay una representación de piedras donadas por todos los países, simbolizando que cada una de las naciones del mundo ha puesto una piedra para construir la paz en el mundo.

Plano general de la playa Scheveningen, en La Haya.
Por último, es muy recomendable visitar la playa de La Haya aprovechndo que es una ciudad costera. La playa no está a mano ni cerca del centro, con lo que para ir deberemos coger la línea de tranvía nº1 y llegar hasta la última parada. El billete sencillo cuesta 2.50€ y vale por 30 minutos. La gente suele pasear por el paseo marítimo o incluso por la playa, que sorprende por lo extensa y larga que es. Nada más llegar al paseo marítimo, a mano derecha hay una plataforma alargada y por encima del nivel del agua, llamda "De Pier" (El Muelle), que se introduce varios metros en el mar y que hace las veces de galería comercial. Al final del mismo, hay un casino. Esta estructura choca y contrasta demasiado con el resto del paisaje, pero aún así la gente lo aprovecha para hacer algunas compras.

Otros sitios de interés que también se pueden visitar en La Haya son el Museo Mauritshuis, el Museo Municipal de La Haya, el parque de atracciones Duintrell o los parques Westbroekpark, Malieveld y Haagse Bos, entre otros.

viernes, 14 de octubre de 2011

"Pubcrawling" en Utrecht

DJ pinchando en el Club Poema, Utrecht.

Gracias a trabajos, rutina y demás, estoy encontrando poco tiempo para actualizar el blog y acercaros lo más llamativo y curioso de Utrecht. Tras una larga ausencia he aquí una pequeña guía de pubs y discotecas en esta gran ciudad uiversitaria:

Os preguntaréis, ¿qué es eso del "Pubcrawling"? Pues sencillamente, un recorrido por los Pubs y discotecas más conocidos o concurridos de un barrio o de una ciudad. En Utrecht, por pequeña que sea la ciudad, el Pubcrawling es bastante entretenido y con mucho ambiente. En cada sitio que vayas hay mucha gente, mayoritariamente estudiantes de todos los lugares del mundo que pasan un año o un semestre en la ciudad. Hay muchísimos sitios por el centro, pero aquí quiero destacar los más llamativos a los que he ido hasta el momento.

Cartel con todos los tipos de cerveza y
sus precios en el Cafe België de Utrecht.
Empezando por los pubs, es muy recomendable pasearse por la Plaza Neude, una de las más conocidas de la ciudad y en donde se organizan muchos eventos y actividades en los fines de semana. En esta plaza, el pub que más destacaría es De Beurs. Está abierto todos los días de la semana y cuando más ambiente tiene es por la noche, a partir de las 9 o 10. Cuando la noche está más avanzada, a eso de la una o una y media, los camareros empiezan a apilar las sillas y mesas a los lados para dejar sitio libre y convertir el local en una discoteca. Se llena bastante los jueves, viernes y también los sábados. Justo al lado está el Café Le Journal, mucho más tranquilo para tomarse un café o unas cervezas con los amigos. Dentro tienen prensa de todo el mundo gratis para leer y fuera tienen una terraza con toldo por si llueve (muy típico aquí) y con estufas de calor para el frío.

También es recomendable en la Plaza Neude el Studentcafé 't Neutje, con buenos precios en panini y montaditos y con mucha variedad de cervezas. Pero para beber cerveza, no dudo en  recomendar el Café België, que cuenta con más de 100 tipos de cerveza. Un tablón grande a la entrada muestra las marcas de cerveza con las que cuentan y con sus respectivos precios. Las marcas típicas como Heineken o Amstel rondan los 2.50€ por botellín, la más barata es la Maes Pilsener (1.80€) y la más cara la Chouffe (10€). Aún así, el precio medio ronda los 3€ aproximadamente.

Panóramica de la discoteca Filemón.
En cuanto a las discotecas, tenemos que mencionar Poema (pronunciado "Puma"), Woolloomooloo, Havana o Filemón. La más conocida de todas es la primera, Poema, y el mejor día de todos, los martes. La organización para actividades Erasmus ESN (Erasmus Student Network) organiza para el segundo día de la semana el "International Drink". Música, ambiente y fiesta con cervezas or 1.50€ y copas por unos 5€ amenizan la semana y aseguran pasar un rato muy bueno conociendo a un montón de gente. Woollomoollo es más típico para los sábados. Los precios son parecidos a los de Poema y la música varía un poco, es diferente. Mientras que en Poema es más música pop y comercial, en Woolloomoolo tiran un poco más por el tecno y típica sesión de DJ. Es más pequeño el local, pero siempre hay ambiente y gente suficiente para pasárselo bien. En la misma zona, se encuentra Filemón. Es un local no muy grande también y es más del estilo De Beurs (aunque sin ser pub al principio, Filemón es discoteca todo el rato). El precio de cervezas es el estándar de todos los sitios, entre 1.50 y 2€ y música también convencional. El problema de Filemón es que se se llena fácilmente, así que si tenemos difícil la entrada allí podemos probar en otros dos de similares características que están justo al lado: "Swing-en eetcafé 't Pakhuis" y "Hofman Café". De Havana me gusataría hablar más, pero al no haberlo explorado todavía puedo contar poco sobre ello. Buena música y un poco pequeño por lo que he oído. Lo mismo me pasa con Tívoli.

Todos los pubs o discotecas tienen una cosa en común, y es que cierran entre las 4 y las 5 de la mañana. En muchos de ellos tienes que presentar el carnet de estudiante para entrar (a veces el DNI vale) y para entrar en los baños hay que pagar una pequeña cantidad en céntimos (sólo en algunos). Por útlimo, siempre es típico pasarte por uno de los numerosos "Kebabs" para tomarse uno antes de volver a casa, ya que están abiertos toda la noche.

Como he dicho antes, hay miles de sitios por todo Utrecht y se podría hablar de cada uno de ellos un montón. Estos sólo son los más destacados. Y lo mejor no es que hayáis leído esto, sino que vengáis y lo experimientéis directamente, porque no tiene desperdicio y merece mucho, mucho la pena.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Qué visitar en Holanda (I): Ámsterdam.

Cartel de "Iamsterdam" en Museumplein, donde no
puede faltar una foto en nuestra visita

Utrecht tiene un montón de sitios que visitar y cosas que hacer en la ciudad. Es una ciudad muy atractiva en la que pasar unos días pero, ¿a cuánta distancia quedan otras ciudades? ¿cómo se puede llegar hasta ellas?

Una de las visitas moralmente obligatorias si uno viene a Holanda es, sin lugar a duda, Ámsterdam. La estación central de trenes de Utrecht tiene conexión directa con Ámsterdam. Supuestamente hay un tren que tarda unos veinte minutos, pero la única vez que he ido hasta ahora y a todo el mundo al que he preguntado coincide en que se tarda unos 40 minutos. Si es que existe ese magnífico tren que te planta en la mitad de tiempo en la capital holandesa, lo desconozco totalmente. Si lo consigo descubrir, lo haré saber. De todos modos, es menos de una hora y no se hace para nada pesado el viaje. El precio del billete para ida y vuelta en el mismo día en un fin de semana son unos 13,40€. Durante el día hay trenes cada media hora aproximadamente y de madrugada cada hora, lo que invita a poder salir algún día de fiesta por Ámsterdam y poderse volver a mitad de la noche si uno lo quiere. También hay un suplemento especial para bicicletas en el tren. Son 6€ adicionales al precio del billete sencillo y ese mismo ticket tiene validez para cualquier viaje en tren con la bici durante todo el día, no hace falta pagar ese suplemento a la vuelta, por ejemplo.

Al llegar a la Centraal Station de Ámsterdam, se puede optar por andar o por coger alguno de los tranvías que recorren la ciudad, ya que la mayoría tiene como punto de partida o de llegada la propia estación. Para ver la ciudad en un día, es recomendable ir a los sitios más destacados de la ciudad como el Museo de Van Gogh, la casa de Rembrandt, la de Anna Frank, la plaza Dam, el famoso Barrio Rojo, pasear por los canales, ... Además, tanto en la Centraal Station como en la Plaza Dam, existe la posibilidad de contratar de manera gratuita un tour guiado de 3 horas de duración (disponible en español). Hay dos por la mañana, a las 11.00h y a las 13.00h. Para más información, es conveniente preguntar en el puesto de información de la Centraal Station o en la oficina de turismo que está en en frente de la misma estación.

Espero contaros más cosas en este blog cuando visite La Haya y Rotterdam. Sobre Ámsterdam ya escribí un artículo hace tiempo, y empezaba así:

"Entre la bahía de IJ al norte y a las orillas del río Ámstel al sureste, se alza la ciudad de Ámsterdam. Uno no tarda más de una mañana o una tarde para contagiarse de su ambiente y peculiaridad. ¿Por qué? Pues porque Ámsterdam engancha y hasta se puede decir que a alguien le puede incluso enamorar. Cada cosita, cada elemento de esta singular ciudad que vas viendo según te vas moviendo por sus calles hace que le vayas cogiendo más gusto según pasa el tiempo. Ámsterdam es multicultural, es abierta y es joven. Es también dinámica y su composición y estructura hace automáticamente que..." (Si quieres seguir leyendo el artículo en la sección "El Viajero" de iThings.net, pincha aquí).

miércoles, 7 de septiembre de 2011

¡Bienvenidos a Utrecht!


Sean todos bienvenidos a esta pequeña pero maravillosa ciudad situada en el centro de los Países Bajos y a menos de una hora de uno de los lugares más emblemáticos y conocidos del mundo como es Ámsterdam. Utrecht es realmente acogedor y desde el primer día te hace sentir como un habitante más. Joven, dinámica, diversa, ... podríamos estar poniendo adjetivos hasta mañana describiendo todo lo que alberga cada rincón, calle o avenida de esta ciudad.

Sorprende la cantidad de vida que hay en la calle, a cualquier hora del día y cualquier día de la semana. Siempre hay alguien con quien encontrarte, una terraza donde sentarte, un parque por el que pasear... Utrecht está lleno de jóvenes universitarios, de gente abierta y de un ambiente muy internacional. Personas de todas partes del mundo confluyen por las calles haciendo un bonito contraste entre el centro histórico, los canales o barrios residenciales. Además, todo el mundo habla inglés, lo que facilita un montón la comunicación con cualquier persona.

En un sólo día, uno puede visitar las numerosas iglesias de siglos pasados, subir a la cima de la "Torre Dom", pasear por los canales, montar en bici, ir de compras, cenar en los restaurantes que hay por el centro y luego tomarse unas copas en un pub de la plaza Neude o, también, rematar la noche en alguna discoteca donde el ambiente y el buen rollo están asegurados.

Habrá mucho tiempo para adentrarnos y explorar todas estas cosas, aunque lo primero es saber cómo llegar:

Desde España, la forma más rápida y sencilla es por avión. Utrecht no tiene aeropuerto, pero eso no supone ningún problema mayor. Tanto aerolíneas regulares como de bajo coste, ofrecen vuelos a Ámsterdam e incluso a Eindhoven. Desde ambos aeropuertos, podemos coger todo tipo de transporte para llegar al mismo centro de Utrecht.

Desde Ámsterdam-Schiphol: El aeropuerto de Ámsterdam es uno de los más transitados de Europa y, en consecuencia, cuenta con excelentes conexiones con el resto del país. En el mismo aeropuerto hay una estación de tren para poder viajar a cualquier parte de Holanda e incluso a Bélgica o Alemania. El ticket se compra en unas taquillas próximas a los andenes (foto arriba) situadas en la "Schiphol Plaza" del aeropuerto. Los trenes pasan con mucha frecuencia y llegar a Utrecht no llevará más de media hora. La parada en la que bajarse: "Utrecht Centraal".

Desde Eindhoven: Otra posibilidad, aunque un poco más pesada por tener demasiados transbordos, es volar hasta el aeropuerto de Eindhoven. Desde ahí no hay una conexión directa para Utrecht. Hay que coger un autobús hasta la estción central de Eindhoven y de ahí un tren hasta Utrecht. Pese a dar un poco más de vuelta, no deja de ser otra posibilidad. La parada final vuelve a ser la misma: "Utrecht Centraal".

Una vez llegados a Utrecht, la propia estación cuenta en la planta baja con un intercambiador de autobuses a cualquier punto de la ciudad o a pueblos del extrarradio (Zeist, Nieuwegein, Ijsselstein, etc.) y dos líneas de tranvía que sólo recorren el sur de la ciudad. El billete sencillo varía en el día de la semana desde 1.80€ hasta 2.60€. También hay un bono de 15 zonas por unos 7.70€ y tarjeta de transportes mensual por 70€. Una última opción para llegar hasta nuestro alojamiento es también el taxi. Una vez hayamos descargado todo, lo imprescindible es alquilar una bicicleta y unirse a las miles que recorren cada día la ciudad. Como todas las cosas en Utrecht, es algo que no se puede dejar de experimentar. Todo aquí, por pequeño que sea, merece y mucho la pena.